No necesitas esforzarte demasiado en un empleo que no disfrutas para tener libertad financiera. El truco está en hacer que el dinero trabaje por ti.

Por Robert Kiyosaki

Querido lector,

La palabra “estafa” y “engaño” son sinónimos.

“Engaño” es la abreviatura de confianza en inglés. Un estafador solo puede engañarte si confías en él.

Al hablar sobre los mitos y engaños descubiertos por mi Padre Rico, una de las cosas más difíciles de comprender es que a muchos de nosotros se nos ha enseñado a creer con convicción y confianza que estos mitos son ciertos.

Además, el engaño comenzó cuando éramos tan jóvenes que nunca tuvimos la oportunidad de pensar de manera diferente.

Esa es la diferencia entre pensar como mi padre pobre, quien hizo lo que se le dijo y murió en su pobreza, y pensar como mi padre rico, que recibió educación financiera y se enriqueció en función de la comprensión de estas ventajas.

Uno de los engaños más grandes identificados por mi padre rico es que, si trabajas duro, serás recompensado.

No trabajes duro
Mi padre pobre trabajó duro toda su vida. Fue al colegio porque le dijeron que lo hiciera. Consiguió un trabajo porque le enseñaron que eso era lo que tenía que hacer.

Trabajó duro porque supuso que eso era lo que tenía que hacer. Sin embargo, tuvo problemas financieros toda su vida y, a menudo, era infeliz.

Cuando hablaba de trabajo duro, a mi padre rico le gustaba usar una historia de Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain como ejemplo.

En la historia, Tom engaña a los niños de su vecindario con un trabajo. El trabajo en cuestión es pintar una cerca, y hace que parezca tan divertido que todos los otros niños le ofrecen pagarle para hacer ellos el trabajo.

Mi padre rico solía decir “En lugar de trabajar duro es mejor trabajar inteligentemente. El trabajo inteligente consiste en lograr que otros no solo laboren para ti sino que también quieran esforzarse en ello. El trabajo inteligente lleva a que el dinero trabaje por ti y no al revés”.

Porqué trabajar duro no funciona
Parece una simple ecuación matemática: esfuerzo = recompensa.

Trabajas duro, ganas más, obtienes más por tu esfuerzo y parece lógico que las cosas funcionen así. Puede que en alguna época pasada, así haya sido.

Pero ahora, existen dos problemas.

El primero es que como mencionamos cuando hablamos del Mito #2: «Necesitas un trabajo» si eres un empleado, trabajar más duro puede darte más dinero, pero también significa que tendrás que pagar más impuestos. Así que al trabajar más duro puedes ser castigado financieramente.

El segundo problema es que estás trabajando duro por algo en particular: el dinero. Y ese dinero vale menos con el paso de los días.

Durante el siglo XXI, el ingreso promedio teniendo en cuenta la inflación ha caído. Y sigue cayendo. Si vienes trabajando desde hace diez años, el dinero que estás ganando ahora vale menos que antes.

Eso probablemente signifique que aunque ahora ganes más en términos de una cifra mayor, en lo que a valor se refiere estás ganando lo mismo o incluso menos de lo que ganabas hace unos años.

En lugar de trabajar duro por dinero, debes actuar inteligentemente haciendo que el dinero trabaje duro por ti.

Eso es lo que hacen los ricos.

Trabaja de manera distinta
Existen dos tipos de “trabajo”. El primero es el que no quieres hacer.

Solo haces ese trabajo porque sabes que si no lo haces algo malo sucederá. Ejemplo de este tipo de trabajo incluyen:

• Vas a trabajar todos los días porque si no lo haces, perderás tu empleo y no tendrás dinero para cubrir tus necesidades básicas.

• Lavas la ropa porque si no lo haces no tendrás ropa limpia para salir a la calle y la gente pensará que no eres civilizado.

• Comes alimentos que no te gustan porque si no lo haces tu salud y tu apariencia sufrirán.

Podría seguir dándote ejemplos pero estoy seguro de que entendiste lo que quiero decir.
El segundo tipo de trabajo es el que sí quieres hacer. Lo haces porque es significativo, satisfactorio e interesante. El trabajo que disfrutamos nos da un sentido de propósito, nos desafía y aflora nuestra pasión. Te comparto algunos ejemplos de trabajo que a mi esposa Kim le encanta hacer:

• Voluntariado de caridad en alguna organización con la que te identifiques.

• Dedicar tiempo de tus fines de semana a tus hobbies.

• Ofrecer voluntariamente tus servicios como agente de viajes familiar para hacer posible una reunión especial con tus seres queridos.
Si tuvieras que agrupar todo el trabajo que haces en una categoría u otra, ¿qué lista sería más larga?

Lo más probable es que, si pasas la mayor parte del tiempo haciendo un trabajo que no quieres hacer, te sientas atrapado, resentido e infeliz. Si dedicas mucho de tu tiempo al trabajo que quieres hacer, es probable que te sientas lleno de energía, satisfacción y felicidad.

El objetivo de llegar a ser financieramente independiente no es dejar de trabajar, sino cambiar nuestros esfuerzos del trabajo que no nos gusta, por el que sí.

La mayoría de las personas sobrelleva duramente la semana hasta que llega el viernes porque odian su trabajo. Una vez que se termina el fin de semana, vuelven a sentirse miserables porque saben que tienen cinco días de trabajo por delante.

Todos lo sabemos. Probablemente la mayoría sienta eso.

Es una mala forma de vivir, ¡pero no es la única!

Simplemente hemos estado condicionados a pensar que sí lo es.

Como la mayoría de los empresarios, trabajo casi las 24 horas del día, los 7 días de la semana, pero eso no me hace sentir mal, y ciertamente no se siente como un trabajo.

Es más como un juego que me encanta.

Es desafiante. Es divertido. Es gratificante.

Si eso te parece atractivo, el primer paso para llegar allí es reconocer el «trabajo duro» como el engaño que es.

Deja de trabajar duro para los demás y comienza a trabajar inteligentemente para ti.

Juega inteligente,

Robert Kiyosaki

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