A partir de hoy, vamos a revisar una serie de mitos desmentidos por mi Padre Rico que obstaculizan tu éxito financiero, comenzando por la idea de que la universidad es clave para ser exitoso financieramente.

Por Robert Kiyosaki

Querido lector,

Existen muchos tipos de timadores en el mundo. Muchas veces podemos detectarlos, como en el caso de esos correos electrónicos que nos prometen millones si simplemente proporcionamos nuestros números de cuenta bancaria. A veces no caemos en cuenta de estas trampas hasta que es demasiado tarde o se vuelven demasiado obvias (como sucedió con Bernie Madoff).

Pero a veces no sabemos que estamos siendo víctimas de una estafa. Nunca encontramos la respuesta a por qué desde pequeños hemos estado condicionados a pensar que algo preestablecido representa el mejor modo de vivir.

Durante las próximas semanas, recibirás una serie de ediciones especiales de PadreRico Diario centradas en los ocho mitos identificados y desmentidos por mi padrerico.

En ese sentido, profundizaremos en estas trampas que la mayoría de las personas desconoce.

El primer engaño que abordaremos está relacionado con la educación superior.

El mito «Escuela = Éxito»
Cuando era joven, mi padre pobre siempre me decía que el mejor camino para el éxito era ir a la escuela. Para él, esa era la mejor manera de conseguir un buen trabajo. El problema era que mi padre pobre era una de las personas más educadas que conocía, pero siempre se quejaba del dinero y de lo infeliz que estaba con su trabajo.

Mi padre rico, por otro lado, no tenía un título universitario. Sin embargo, era muy adinerado y exitoso.

Mi padre rico me decía: «La escuela te enseña a ser un empleado. Si quieres ser rico, no cuentes con la escuela».

Entonces, desde una edad muy temprana, aprendí que la idea de que la educación superior es clave para el éxito era una de los mitos más grandes que existe.

Es por eso que la educación superior es la primera de las trampas identificadas por mi padre rico.

Ir a la escuela no te hace (financieramente) inteligente

Debido a que soy sincero cuando opino en contra del sistema escolar, a menudo me acusan de estar en contra de la educación. Nada más lejos de la verdad. Pero «ir a la universidad» es una de esas cosas que las personas señalan como el camino hacia el éxito sin siquiera detenerse a pensar si es cierto.

El mito de que la escuela te hará exitoso se dice en todas partes y todo el tiempo.

Lo que te hará exitoso no es ir a la escuela sino la educación financiera: aprender cómo funciona el dinero y cómo hacer que éste trabaje para ti es lo que te hará exitoso y, desafortunadamente, no puedes aprender eso en la escuela.

Cuando se trata de dinero, ir a la escuela no te ayudará a ser más inteligente.

Entendiendo el valor

Esto no significa que la educación no sea importante.

La educación básica que recibes en tus primeros 12 años escolares es importante para todo lo que viene después. Y si quieres ser profesor, abogado o médico, obviamente tendrás que ir a la universidad.

Pero lo que no aprenderás en la escuela es cómo funciona el dinero. La educación, particularmente en Estados Unidos, no enseña a los estudiantes cómo vivir o ser autosuficientes. Por el contrario, nos enseña a ser empleados en lugar de nuestros propios jefes. Nos hace trabajadores en lugar de innovadores.

Esa es una gran razón por la que llamamos a la escuela un mito de mi padre rico.

De hecho, los ricos se valen de la escuela para que los pobres sigan siendo pobres.

Diferentes tipos de inteligencia

Uno de los aspectos más negativos de la escuela es que reconoce solo un tipo de inteligencia: la inteligencia de los libros.

Si no eres inteligente en este sentido, se te etiqueta como estúpido de inmediato.

En mis épocas de estudiante de primaria y secundaria, no era lo suficientemente inteligente. Pero tampoco era estúpido. Solo me interesaban cosas diferentes. Y me aburría. Por ejemplo, ¡Nadie podría decirme cuándo voy a usar los conocimientos que se adquieren en cálculo, en la vida real! Sin embargo, lo que sí me decían era que obedeciera y aprendiera. Me estaban entrenando para ser un empleado.

Mi padre rico tampoco era un genio de los libros. Sin embargo, era muy inteligente.

Tenía la inteligencia de la calle, que utilizó para hacerse muy rico.

La escuela no te enseña a ser inteligente en la vida. Tuve que aprender eso de mi padre rico. Mi padre pobre pensaba que la escuela era increíblemente importante, y de hecho, él sí era muy inteligente en materia de libros.

Pero, ¿qué logró con ello? Tuvo problemas financieros la mayor parte de su vida.

Esa es otra razón por la que considero que la necesidad de la educación superior es un mito identificado por mi padre rico. Los llamados “expertos” te dicen que lo necesitas… lo que es importante. Pero en realidad lo que ellos consideran fundamente no te sirve sino para convertirte en un buen empleado.

«¡Pero yo estudié finanzas en la universidad!»

Tom Wheelwright, el asesor de impuestos de mi padre rico, fue a la escuela para ser contador y sus calificaciones eran excelentes. Pero mientras estudiaba la carrera, no recibió educación financiera práctica.

Aprendió lo que se necesitaba para hacer un trabajo pero no cómo administrar con éxito sus propias finanzas. ¡Y fue a la escuela para aprender sobre el dinero!

La gente a menudo dice que aprendió sobre finanzas o dinero en la escuela. Y puede que hayan aprendido a armar una hoja de balance pero eso no significa saben cómo funciona el dinero.

Y esto no es así por accidente, es una trampa.

Los ricos utilizan la escuela con el propósito de capacitarnos para ser buenos empleados. Así, nos dicen lo que tenemos que hacer y somos recompensados por cumplir con ello.

La transición de la universidad a una empresa es muy simple: recibes órdenes y eres recompensado por seguirlas en ambos lugares. Y eso nos lleva a confiar y dejar todo en manos del gobierno y los banqueros ricos que manejan nuestro dinero.

Los ricos utilizan la educación para enriquecerse y hacerte pobre, y cuando te das cuenta de eso, ya no es difícil visualizar por qué es una trampa.


Piensa por ti mismo

Las personas que caen en este tipo de trampas suelen ser aquellas que están condicionadas por no pensar por sí mismas.

Desafortunadamente, el primer mito de mi padre rico sobre la importancia de la educación superior, nos roba la independencia de pensar por nosotros mismos, de pensar como un empresario, un innovador y un inversor. Al contrario, nos enseña a ser dependientes.

Necesitas aprender a hablar el idioma del dinero para tener éxito. Eso requiere de educación financiera, lo que abre un mundo completamente nuevo, un mundo en el que puedes tener éxito en tus propios términos.

Nuestras escuelas no nos enseñan ese idioma.

Te enseñan lo básico, y luego te enseñan un oficio o habilidad específica, o simplemente te capacitan para ser un empleado.

Hoy, es el día de empezar a pensar por ti mismo. No caigas en la trampa de la educación superior. Comienza a trabajar en tu educación financiera desde ahora y con ellos darás inicio al viaje que te llevará hacia la libertad financiera.

¿Por qué ir a una buena escuela no equivale a tener éxito?

Cuando era niño, mi padre pobre quería que tuviera una buena educación.

«Necesitas ir a una buena escuela para poder tener un buen trabajo y tener éxito en la vida», solía decir. Para él, el éxito significaba un salario decente y la seguridad laboral.

Mi padre rico también creía en la buena educación.

«Necesitas aprender cómo funciona el dinero para lograr que éste funcione por ti», decía. Para él, el éxito era ser un empresario y un inversor inteligente.

La mayoría de los padres quieren que sus hijos tengan una buena educación y un futuro seguro.

La mayoría de los padres temen que sus hijos terminen atrapados en un empleo de baja categoría, estén subempleados, ganen salarios bajos, paguen impuestos cada vez más altos y luchen contra la inflación durante toda su vida.

Desafortunadamente, la mayoría de los padres piensan que una buena escuela ayudará a sus hijos a evitar estas cosas. Tienen la esperanza de que sus hijos se conviertan en médicos, abogados o empresarios. El problema es que ninguna de esas profesiones les ayudará a ser realmente libres en términos financieros.

La realidad es que la escuela no te hace exitoso, porque no te enseña sobre educación financiera. De hecho, muchas de las personas más exitosas de la historia obtuvieron sus logros sin haber terminado la escuela.

Para ilustrar mi ejemplo, voy a presentarte una lista de 50 personas que no terminaron la escuela y aun así tuvieron mucho éxito.

R. Buckminster Fuller – Futurista e Inventor

Fuller, o Bucky como lo llamamos, era brillante. Y lo que lo hizo brillante fue su visión única del mundo. A pesar de no haber obtenido nunca un título universitario, recibió docenas de títulos honoríficos de las mejores universidades, como Harvard, en la categoría de Doctor, por si quieres buscarlos en internet.

Además, sin una educación formal, obtuvo un reconocimiento en matemáticas y ciencias, arquitectura, geometría, ingeniería y se convirtió en educador. Mi tiempo dedicado a estudiar con Bucky me llevó a lo que soy hoy como inversor. Sus métodos predictivos de comportamiento me enseñaron a anticiparme al comportamiento del mercado.

Ray Kroc – Fundador de McDonald’s

El camino de Kroc al éxito comenzó con su talento como vendedor ambulante de máquinas para hacer milkshakes. Cuando recibió un pedido de ocho máquinas de Richard y Maurice McDonald´s, viajó a San Bernardino, estado de California, Estados Unidos, para saber por qué un lugar tan pequeño necesitaba tanta producción.

Después, Kroc se asoció con los hermanos McDonald’s como gerente de franquicia. Rápidamente se dio cuenta de que el «sistema de servicio rápido» creado por McDonald’s iba a ser una fuente de ingresos importante en la industria de las hamburguesas. Pero también entendió, gracias a su perspectiva de empresario, que el dinero real estaba en el sector inmobiliario.

McDonald’s es enormemente rentable gracias a sus productos, pero el valor de la compañía está en el alquiler de cualquier propiedad que desee abrir una franquicia. Es un movimiento comercial que no se puede enseñar en un libro de texto. Necesita de perspectiva.

Steve Jobs – Fundador de Apple

Él es el ejemplo más significativo de cómo puedes abandonar la escuela y convertirte en un millonario. Y no me gusta usar un cliché. Pero le doy el crédito que le corresponde. El hombre no era un ingeniero informático. No creó el iPod. Era solo un hombre de ideas con una perspectiva de hombre de negocios. Y su capacidad para usar lo que tenía, la inteligencia callejera, lo convirtió en un ícono. Fue un estudiante pobre toda su vida. Nuestro sistema educativo tiene una forma de obstaculizar la creatividad y la innovación.

Estos son solo tres ejemplos de personas que no necesitaron la escuela para tener éxito. Mi padre rico es uno de ellos.

Podría darte un listado de miles de ejemplos tan impresionantes como los anteriores.

El objetivo de todo esto no es sugerir que todos los niños deben abandonar la escuela, o que la escuela no es importante.

La educación es extremadamente importante.

La pregunta es: ¿Qué tipo de educación? ¿Y a dónde lo llevará esta educación? ¿Lo preparará para el futuro? ¿Asegurará su futuro financiero en un mundo cada vez más inseguro?

Esas son las preguntas que quiero que te plantees y trates de responderte.

Saludos,

Robert Kiyosaki

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